
Hoy quiero compartir algo que me ha removido profundamente.
Hace unos días, en medio del ir y venir del hospital donde trabajo, descubrí que dos compañeras —dos doctoras brillantes— formaban parte de una iniciativa que no conocía y que, sin embargo, me toca el alma: El proyecto Mujer y Corazón, de la Sociedad Española de Cardiología.
Investigué. Leí. Me detuve.
Y sentí una mezcla de sorpresa, admiración… y también cierta rabia.
Porque ¿cómo puede ser que todavía sepamos tan poco sobre cómo enferma el corazón de una mujer?
Los datos son duros:
Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en mujeres.
Y, sin embargo, muchas veces no se les presta atención, ni en la consulta, ni en la investigación, ni en los medios.
Los síntomas en nosotras pueden ser distintos.
La forma de sentir el dolor, el cansancio, el malestar… también.
Pero seguimos siendo leídas bajo el filtro del cuerpo masculino.
Por eso este proyecto me toca. Me importa. Me inspira.
Porque habla de cuidar a la mujer también desde su corazón.
No solo el que siente, ama y duele.
También el que late. El que avisa. El que enferma cuando callamos demasiado.
Gracias a las profesionales que están empujando este cambio.
Gracias por poner el foco donde hace falta.
Gracias por recordarnos que también el corazón tiene género.
🌿 Si eres mujer, cuídate.
Pero también infórmate.
Y exige una mirada que te vea completa.
Te leo en comentarios.

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